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La importancia de la investigación para el diseño curricular

Es cierto que cada vez son más los instructores y las intervenciones pedagógicas que se valen de recursos tecnológicos para impartir contenidos. Sin embargo, es difícil encontrar propuestas de e-learning que se diferencien sustancialmente del “paradigma de formación que resalta los procesos de observación acrítica, imitación y reproducción-repetición…” (Santarrone, 1999). Es aquí donde la investigación juega un papel significativo, ya que nos orienta para enfrentar una vasta cantidad de información y transformarla en un proceso reflexivo de enseñanza y aprendizaje.


La importancia de la investigación para el diseño curricular


Vielle y Figueroa (1979) definen investigación como:


Las actividades intencionales y organizadas de búsqueda sistemática, indagación, obtención, selección y procesamiento de información, reflexión crítica, sistematización, que llevan al descubrimiento, a la formulación y al diseño de algo nuevo (invención), valores, ideas, teorías, esquemas conceptuales, modelos (conceptuales o reales), prototipos, objetos o productos, mecanismos, sistemas, procesos, procedimiento, recomendaciones de política, esquemas de acción, planes y programas; patrones de conducta y comportamientos.


Conclusión

La investigación es, entonces, un procedimiento que exige nuestra capacidad para aplicar distintos paradigmas, teorías y principios al mismo tiempo que los evaluamos en un contexto particular con una mirada crítica constante a fin de que surjan nuevos interrogantes y nuevas soluciones dentro de una realidad determinada. La indagación permanente, la reflexión y la acción se constituyen en elementos indispensables en los procesos de formación.


Fuentes


Elearning en la administración pública

Elearning en la administración pública


Necesidad de una capacitación continua

  • Generalmente, las capacitaciones en la administración pública son esporádicas, presenciales y a cargo de recursos internos. Sin embargo, cada vez se hace más evidente la necesidad de una actualización continua, efectiva y rápida en cuanto a regulaciones, determinadas destrezas (destrezas interpersonales para atención al cliente, por ejemplo) o bien, temáticas más específicas propias de cada sector (tal es el caso de un proyecto de capacitación en riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales que se implementó en el Departamento de Seguridad Laboral del Instituto de Normalización Provisional (INP), dependiente del Ministerio de Trabajo y Previsión Social del Gobierno de Chile; Saavedra et al., 2008 o proyectos formativos relacionados con legislaciones actuales en distintos municipios y diputaciones de España; Gallego Gómez, 2011).
  • También se busca aprovechar la inversión en las iniciativas de capacitación y que, en lo posible, ninguna actividad “extra” interrumpa las responsabilidades laborales diarias del empleado.
  • Es necesario, por otra parte, comenzar a repensar la capacitación no solo como un derecho que contribuye al crecimiento personal y, por ende, a la igualdad de oportunidades sino también como una herramienta indispensable para optimizar el desempeño y la eficacia de cada empleado con el fin de lograr un avance organizacional constante.


Ventajas y dificultades de una solución e-learning

  • A través de la implementación de un sistema de gestión del aprendizaje, se facilita la distribución y gestión de actividades formativas básicas, ya sea módulos o cursos, al mismo tiempo que se ofrecen alternativas para la comunicación y la interacción. Estas propuestas están disponibles para un gran número de usuarios dispersos en distintos puntos geográficos y en cualquier momento.
  • Se puede crear así una especie de portal educativo que brinda una oferta constante de cursos relevantes de acuerdo con las necesidades de empleadores y empleados, dando la libertad para elegir el camino formativo a seguir.
  • Pero, el uso masivo y una mayor flexibilidad sin seguimientos y evaluaciones regulares trae aparejado el riesgo de caer en demasiada generalización y laxitud, lo cual hace que se pierda la individualidad de cada usuario en cuanto a su disponibilidad horaria, estilo de aprendizaje, conocimientos de informática, etc.



Estas necesidades planteadas en términos muy generales teniendo en cuenta las realidades específicas de la administración pública exigen nuevas metodologías de formación de uso masivo y mayor flexibilidad que permitan una capacitación sistemática capaz de atender necesidades y características individuales al mismo tiempo que intenta resolver problemas colectivos. En este contexto, vale la pena comenzar a evaluar la implementación de soluciones e-learning integrales como medios para alcanzar la eficacia y la capacitación continua en la administración pública.


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La agenda de un sistema de gestión del aprendizaje

Un día en la vida de un sistema de gestión del aprendizaje


9 a.m. Evaluación del trabajo

  • Un LMS comienza su día registrando las destrezas y competencias que una organización busca desarrollar.
  • Organiza esta información sistemáticamente y construye las bases para la planeación del currículum.


10 a.m. Evaluación de los estudiantes

  • Evaluar las competencias y capacidades así como también las necesidades de los destinatarios del curso es la siguiente tarea en la rutina lógica de un LMS.
  • Distintos LMS ofrecen formas diferentes de evaluar las capacidades de los estudiantes en relación con los requisitos del trabajo y de llevar un registro del progreso de los estudiantes hacia la consecución de los objetivos del curso.


11 a.m. Análisis de las deficiencias

  • Cuando un LMS evalúa las capacidades de los estudiantes en relación con los requisitos de trabajo, analiza también las deficiencias en la capacitación, es decir, las destrezas y capacidades que demanda un determinado trabajo y lo que el estudiante puede ofrecer realmente.


12 a.m. Creación de recursos

  • La mayoría de los LMS ofrecen tanto la posibilidad de crear materiales didácticos como incorporar recursos creados con otras herramientas gracias al estándar SCORM.


1 p.m. Organización de recursos

  • Un LMS puede ofrecer una lista completa de recursos disponibles, incluyendo cursos en línea y, también, eventos, y materiales en distintos formatos, tales como CD-ROM, libros, videos, etc.


2 p.m. Selección de recursos

  • Un LMS puede actuar como un filtro y ayudarnos a encontrar los cursos que se ajustan con el perfil y requerimientos de quienes recibirán la capacitación.


Son las 2 p.m., pero el LMS no tiene recreos…


3 p.m. Planificación

  • Algunas organizaciones quizá necesiten demandarle mucho más al LMS. Tal vez necesiten planes completos de aprendizaje que el LMS deberá estructurar combinando y secuenciando lógicamente distintos recursos para, luego, asignar esos cursos a los estudiantes de acuerdo con sus necesidades.


4 p.m. Administración del acceso

  • Todo lo referente al permiso para acceder a un curso (registro del estudiante, modalidades de pago, etc) puede administrarse efectivamente desde un LMS.
  • También, se pueden registrar las veces que un estudiante ingresa al sistema, sus contribuciones en foros o chats, etc.


5 p.m. Entrega de recursos en línea

  • Todos los LMS cumplen con la funcionalidad de poner a disposición de los estudiantes materiales en línea para consulta y aprendizaje autónomo.
  • Ya sea como lecciones interactivas o documentos estáticos en diferentes formatos (Word, PDF o PowerPoint) o bien a través de herramientas sincrónicas o asincrónicas, uno de los principales objetivos de un LMS es facilitar el flujo de información y la interacción y colaboración entre participantes.


6 p.m. Monitoreo del progreso

  • El LMS lleva más de ocho horas trabajando pero su día aún no termina. Queda pendiente una tarea muy importante: monitorear el aprendizaje de los e-aprendientes.
  • El LMS puede llevar un registro preciso de la calidad (a través de puntajes en exámenes, por ejemplo) y cantidad (contabilizando la cantidad de horas) de intervenciones de los estudiantes en cada propuesta formativa.


7 p.m. Evaluación de resultados

  • Ahora, el ciclo de trabajo del LMS vuelve a su punto de partida: la evaluación. Aunque esta vez es hora de medir resultados.
  • El LMS nos puede ofrecer una gran cantidad de información acerca de quiénes completaron un curso, sus resultados y logros, sus reacciones, etc.


Aunque parezca que después de tanto trabajo, el LMS está listo para descansar, seguirá trabajando durante toda la noche ya que tiene que garantizar el acceso a los cursos y materiales de instrucción a toda hora. ¿No te gustaría emplear a un administrador tan eficiente en tu empresa?


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El desafío de diseñar buen elearning

El éxito de cualquier intervención formativa va más allá de la memorización de datos o de un puntaje perfecto en el examen final. En educación, éxito se traduce como desarrollo de destrezas, cambio de conductas y capacidad de aplicar el conocimiento adquirido para responder eficientemente en situaciones de la vida real. Por esta razón, diseñar un curso de e-elearning que sea realmente efectivo no es una tarea sencilla.


Si nos comprometemos en el desafío de diseñar buen e-learning y buscamos así contribuir significativamente en la formación de los estudiantes para que logren niveles de desempeño más alto, no solo en las instancias de evaluación sino, también, en sus trabajos cotidianos, nuestra propuesta educativa alcanzará su objetivo más importante. De lo contrario, si los estudiantes no pueden aplicar lo que aprendieron, la capacitación habrá fracasado.


Los obstáculos no son excusas

Sabemos que cada proyecto conlleva una complejidad que puede ser abrumadora en algunos casos (grandes volúmenes de información o bien, material incompleto, restricciones tecnológicas, clientes ansiosos, presupuesto inadecuado, etc, etc). Sin embargo, desarrollar e-learning implica una inversión de tiempo, recursos y esfuerzo por parte de todos los actores involucrados en este proceso (desde el desarrollador del curso y todo su equipo de trabajo hasta los gerentes y estudiantes que solicitan el producto). Por eso, es importante darle la mayor utilidad posible a cada curso.


¿Qué hacer para evitar el fracaso de la instrucción?

Para que un curso cumpla con este objetivo de cambiar conductas a fin de que el estudiante logre mejorar su desempeño en el ámbito laboral, Michael Allen (2008) propone algunas ideas para tener en cuenta con respecto al diseño instruccional:


  • Pensar ampliamente en las funcionalidades que los estudiantes desempeñan en su trabajo diario y exponerlos a situaciones reales y actividades relacionadas con sus tareas habituales durante el curso.
  • Hacer explícito que la capacitación tiene por objetivo cambiar una conducta, desarrollar destrezas, mejorar el desempeño.
  • Ayudar a los estudiantes a reconocer las situaciones que determinan el uso de ciertas destrezas para que puedan evaluar las consecuencias de sus decisiones y conductas.
  • Usar los conocimientos previos de los estudiantes y atender diferentes estilos de aprendizaje, realidades y necesidades de formación.
  • Aprovechar las potencialidades del aprendizaje informal a través de actividades de colaboración entre colegas.
  • Ofrecer continuamente oportunidades de práctica y repaso de las nuevas destrezas.

Tener en cuenta todos estos puntos puede parecer una tarea ardua. Pero, si los estudiantes logran percibir esa conexión entre los objetivos del curso y situaciones reales podrán aplicar las nuevas destrezas en su ámbito laboral. De esta manera, la instrucción cumple la función para la que fue creada y tanto su necesidad como utilidad se hacen evidentes. Creo que debemos contribuir, entonces, con ese cambio positivo en los estudiantes a través del diseño de (buen) e-learning.


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¿Nuevas tendencias?: p-learning y u-learning

La tecnología latente en todas partes

El u-learning o el aprendizaje ubicuo (en español) deriva de lo que, dentro de los avances tecnológicos, se denomina ubiquitous computing. Se trata del uso de la tecnología en todas partes (en cualquier momento y en cualquier lugar). Mark Weiser comienza a desarrollar esta idea en 1988 asegurando que, en el siglo XXI, las computadoras comenzaran a integrarse de una manera tal que formaran parte esencial en la vida de las personas.


El u-learning permite “trasladar el aprendizaje fuera del aula hacia distintos ambientes de la vida cotidiana apoyado en una tecnología flexible, invisible y omnipresente que nos provee la información que necesitamos en todo momento” (Morfi, 2011). Las principales características del u-learning son:


  • Permanencia
  • Accesibilidad
  • Inmediatez
  • Interactividad
  • Inmersión
  • Adaptabilidad


El otro nuevo modelo en desarrollo ―que también podría considerarse una evolución del m-learning― se denomina p-Learning (del inglés pervasive learning) y significa “aprendizaje generalizado”. En este caso, se emplean “ordenadores que obtienen información sobre el contexto de aprendizaje a través de pequeños dispositivos [inteligentes] integrados como sensores o etiquetas” (Morfi, 2011) para ofrecer un aprendizaje con un propósito especial. Este avance permite la comunicación mutua, la contextualización y la adaptabilidad de la información al contexto de aprendizaje.


Esta idea de aprendizaje generalizado busca:


  • Actuar de acuerdo con los planes y objetivos de los usuarios.
  • Ser sensible, capaz de adaptarse y responder a las habilidades, hábitos y necesidades de los usuarios.
  • Ser accesible de una manera dinámica, omnipresente y segura a través de una interacción natural entre la información, los dispositivos y el usuario.


Estos nuevos avances buscan fusionar el mundo virtual con el mundo físico de una manera que sea casi imperceptible para los seres humanos a través de una convivencia “natural” con la tecnología que estará presente, simplemente, en todas partes.


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Un proyecto a gran escala: TIC en la educación superior

Un nuevo marco de políticas institucionales y planificación

  • En el año 2000, surge la idea de ampliar el uso de tecnologías dentro de la Universidad Deakin, Australia, a través de dos iniciativas a gran escala: Deakin en línea y Campus universitario de Deakin en línea.
  • A partir de entonces, el e-learning en esta universidad se construye a través de marcos de planificación y políticas claras que articulan lo que se quiere alcanzar y por qué.
  • Este plan estratégico y operacional establece la visión y los objetivos de las iniciativas de aprendizaje en línea junto con políticas, guías y procedimientos que incluyen mejores prácticas, responsabilidades de los participantes, requerimientos legislativos y estándares de calidad.
  • En 2004, la política para el aprendizaje en línea se incorpora de manera integral al plan funcional y operacional de toda la universidad.
  • De esta manera, las nuevas políticas establecen:
    • Asegurar que todos los cursos de la Universidad de Deakin respondan a las necesidades de los estudiantes y hagan uso innovador de la tecnología incluyendo, cuando sea apropiado, la introducción progresiva de recursos en línea o la entrega de cursos en línea como experiencias de aprendizaje comprehensivas.
    • Proveer los recursos necesarios e implementar un programa de desarrollo de destrezas para garantizar que todo el personal y los estudiantes tengan conocimientos informáticos apropiados para ser competentes en el uso de entornos en línea. Esta capacitación viene acompañada con un completo paquete de recursos para estudio y consulta personal que se entrega como parte del curso de orientación ―en el caso de los estudiantes que ingresan a la universidad. Por otra parte, tanto el personal académico como los estudiantes cuentan con apoyo permanente a fin de facilitar uso de las nuevas tecnologías.
    • Garantizar que los cursos en línea cumplan con los estándares de calidad y que tanto el diseño como el contenido reflejen una metodología centrada en el estudiante al mismo tiempo que aplican principios pedagógicos y mejores prácticas de e-learning.
    • Promover la investigación y la experimentación en enseñanza y aprendizaje en línea para mejorar constantemente las estrategias y prácticas en los entornos educativos virtuales.


Después de la planificación, los cambios

  • Uno de los cambios organizacionales más relevantes que tiene lugar en la Universidad Deakin, después de los planes institucionales de 2004, tiene que ver con la creación de un unidad de apoyo académica primaria que nuclea diferentes profesionales en equipos de trabajos con funciones específicas y cuyo principal objetivo es lograr la colaboración y la coordinación entre unidades de trabajo en toda la institución.
  • Uno de los factores cruciales para el éxito en un entorno de e-Learning es la confiabilidad en la infraestructura tecnológica. La infraestructura tecnológica de Deakin ha logrado ser, con el transcurso de los años, integrada, coordinada y global.
  • Los sistemas son adaptables, robustos y están disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, a lo largo de todo el año. También se ofrece un soporte técnico permanente para resolver problemas y atender preguntas.
  • Además de ampliar las salas de computación dentro de la ciudad universitaria, se llevó una importante actualización de todos los sistemas para garantizar el fácil acceso a los recursos en línea. Las bibliotecas, cafés y algunos de los auditorios ya cuentan con la posibilidad de conexión inalámbrica. En términos generales, todas las instalaciones han sido renovadas considerablemente en los últimos 10 años para incluir lo último en equipamiento tecnológico.


Sin lugar a dudas, existen muchos desafíos en este cambio de paradigmas educativos presenciales a un aprendizaje en línea flexible y centrado en el estudiante. Se necesita un enfoque holístico que articule todas las unidades de trabajo a través de objetivos claros y una planificación detallada, asistencia y monitoreo constante, una gran inversión, reconocimiento a las mejores prácticas y, sobre todo, mucho esfuerzo y ganas de innovar a fin de adaptarse a las necesidades de los estudiantes del siglo XXI.


Fuentes

  • McKnight, S. (2006). Changing the mindset: from traditional on-campus and distance education to online teaching and learning (en español, Cambiando la mentalidad: de la educación presencial y a distancia tradicionales a la enseñanza y aprendizaje en línea). En E-learning and Digital Publishing, Capítulo 4, págs. 45-68. Springer, Holanda.
  • McNaught, C., Poon P. y Ching H. (2006). Issues in organizing and disseminating knowledge in the 21st century (en español, Cuestiones en la organización y diseminación del conocimiento en el siglo XXI). En E-learning and Digital Publishing, Capítulo 1, págs. 1-10. Springer, Holanda.

La educación superior en el siglo XXI

Grandes desafíos

Una de las principales motivaciones y, a su vez, un gran reto para las universidades actuales tiene que ver con la capacidad de innovación en los programas de estudios a fin brindar a los futuros graduados las herramientas necesarias para desempeñarse con éxito en un mundo signado por el cambio constante y la interconectividad (McNaught et. al., 2006).


El siguiente diagrama muestra los componentes a través de los cuales se gestiona el conocimiento en el siglo XXI (McNaught et. al., 2006). Tres cambios centrales como el e-learning, la gestión de la información y la publicación digital comienzan a influir las políticas institucionales, la forma de acceder a la educación, el desarrollo del currículo y el diseño de materiales. Es evidente la necesidad de una transformación profunda a través de modelos de educación innovadores que atiendan satisfactoriamente las necesidades de los usuarios-estudiantes.



Gestión del conocimiento en el siglo XXI
Figura 1. Gestión del conocimiento en el siglo XXI.


La educación superior debe enfrentar además otros dos desafíos importantes: la capacidad de reestructuración y la predisposición ante el cambio (McKnight, 2006). Las reformas para adaptar los sistemas universitarios e implementar tecnologías educativas buscan renovar los programas de estudio tradicionales y abrir paso hacia nuevas direcciones más sustentables. Tal reestructuración demanda, por otra parte, un cambio de mentalidad de todos los participantes involucrados en los procesos de enseñanza y aprendizaje para concebir a la tecnología como un poderoso instrumento que posibilita, entre otras cosas, la accesibilidad, la comunicación y la colaboración a gran escala.


Primeros pasos en Argentina

  • En 1986, la Universidad de Buenos Aires (UBA) inicia un nuevo proyecto educativo: el Programa de Educación a Distancia de la Universidad de Buenos Aires, UBA XXI, dirigido a personas interesadas en cursar algunas de las materias del Ciclo Básico Común a través de esta modalidad. En la actualidad, dicha universidad también ofrece un entorno virtual, www.ubaxxivirtual.uba.ar, con el objetivo de potenciar la interacción entre docentes y alumnos.
  • En 1999, la Universidad Nacional de Quilmes implementa la primera experiencia en Educación no presencial utilizando TIC en Latinoamérica: la Universidad Virtual de Quilmes. La comunidad UVQ cuenta ya con más de 10.000 miembros.
  • También, hace más de una década que la Universidad Nacional del Litoral ofrece a través de su sistema UNL Virtual, propuestas de educación a distancia a todo el país (cuenta hoy con más de 15.000 estudiantes en todo el territorio nacional). Este programa de educación a distancia busca “promover la democratización del acceso a los conocimientos y a la educación superior”.
  • Desde el año 2004, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Catamarca cuenta con un entorno virtual de aprendizaje, donde se dispone de diversos recursos interactivos que los alumnos de la institución pueden consultar.
  • En el 2010, la UTN (ciudad de Mendoza) comienza a implementar el uso de herramientas de enseñanza en línea para las Carreras de Turismo y Hotelería. Además, cuenta con un aula virtual que incluye una interesante oferta de programas de educación a distancia.
  • En términos generales, estos programas con modalidad a distancia ofrecen: (1) ayuda para el ingreso a carreras de grado tradicionales, (2) formación y especialización según las demandas concretas del mercado laboral actual, y (3) actualización docente a través de una modalidad flexible y adecuada con los ritmos y exigencias diarias del estudiante.
  • Estas son solo algunas de las propuestas educativas a distancia actualmente disponibles en el territorio argentino. Según datos publicados en el sitio web Becas & Empleos, el mapa de la educación superior en la Argentina para el 2011 incluye más de 1.000 alternativas bajo esta modalidad.


El siguiente gráfico muestra estimaciones aproximadas de la oferta educativa a través de la modalidad a distancia en nuestro país. Las universidades públicas parecen liderar en la implementación de TIC a los procesos de formación con un total de aproximadamente 528 carreras y cursos (354 de posgrado y 174 de grado). Siguen, luego, los institutos terciarios privados que ofrecen cerca de 478 cursos. En tercer lugar, se ubican las opciones de capacitación a cargo de la gestión privada con 185 carreras y cursos de posgrado y 112 carreras de grado (un total de 297 carreras y cursos).


Oferta educativa a distancia en la Argentina

Figura 2. Oferta educativa a distancia en la Argentina:

  1. Carreras y cursos de posgrado de universidades privadas
  2. Carreras y cursos de posgrado de universidades públicas
  3. Carreras y cursos de grado de universidades privadas
  4. Carreras y cursos de grado de universidades públicas
  5. Carreras de institutos terciarios privados


Con respecto a los temas que abordan los cursos en línea que se detallan en la página web antes mencionada, el 32% de las propuestas proporcionan una formación en algún tipo de administración, el 30% son cursos destinados a la formación y actualización en docencia, y en un menor porcentaje (entre el 8% y el 12%) encontramos cursos que abarcan temáticas tales como psicología, informática, agro y medicina.


Distribución de cursos por temática
Figura 3. Distribución de cursos por temática.


Un período de transición

La educación superior actual está atravesando, sin lugar a dudas, una interesante metamorfosis al mismo tiempo que enfrenta encrucijadas críticas. Para sobrevivir y prosperar, las universidades y colegios tienen una gran cantidad de reestructuración y reforma por delante.


En el próximo artículo exploraremos un poco más el rol de la tecnología en la educación superior y discutiremos las estrategias de e-learning para superar algunos de los desafíos que deben enfrentar las universidades en el siglo XXI.


Bibliografía

  • McKnight, S. (2006). Changing the mindset: from traditional on-campus and distance education to online teaching and learning (en español, Cambiando la mentalidad: de la educación presencial y a distancia tradicionales a la enseñanza y aprendizaje en línea). En E-learning and Digital Publishing, Capítulo 4, págs. 45-68. Springer, Holanda.
  • McNaught, C., Poon P. y Ching H. (2006). Issues in organizing and disseminating knowledge in the 21st century (en español, Cuestiones en la organización y diseminación del conocimiento en el siglo XXI). En E-learning and Digital Publishing, Capítulo 1, págs. 1-10. Springer, Holanda.


Fuentes


La calidad desde la perspectiva del estudiante

Una radiografía de las preferencias de los estudiantes

  • El trabajo de investigación del profesor Ehlers se llevó a cabo en 2004 en la Universidad de Duisburg-Essen (Alemania).
  • Un total de 2000 estudiantes participaron en una encuesta sobre sus preferencias en relación con los cursos de e-learning.
  • A partir de una entrevista oral exhaustiva se determinaron 153 factores de calidad subjetiva que forman la base un modelo empírico denominado “modelo subjetivo de la calidad” (Ehlers & Pawlowski, 2006). Los factores se estructuraron en 30 dimensiones de calidad en e-learning que, a su vez, se organizaron en siete campos de calidad subjetiva según su correlación temática.
  • A continuación presentamos, una síntesis de estos siete campos de calidad subjetiva con sus correspondientes dimensiones asociadas.


Campo 1

1. Apoyo del tutor 1.1. Interacción bidireccional
1.2. Moderación del proceso de aprendizaje
1.3. Foco en el proceso de aprendizaje y en el contenido
1.4. Apoyo individualizado
1.5. Foco en los objetivos y en el desarrollo
1.6. Medios de comunicación tradicionales
1.7. Medios de comunicación sincrónicos
1.8. Medios de comunicación asincrónicos


  • Entre el 74,4% y el 97,7% de los estudiantes destacaron la importancia de la comunicación y cooperación con el tutor.
  • Con respecto a la manera en que esta interacción debería tener lugar, los estudiantes esperan: (1) una interacción bidireccional; (2) la intervención del tutor como moderador durante el proceso de aprendizaje; (3) especial atención en el proceso de aprendizaje personal y en el contenido, dependiendo del estilo de aprendizaje , la motivación y las características de cada estudiante; (4) apoyo individualizado; (5) especial atención en los objetivos y en el desarrollo del curso; y finalmente, (6) diferentes medios de comunicación (aquí las preferencias varían entre los estudiantes).


Campo 2

2. Colaboración 2.1. Cooperación social
2.2. Cooperación discursiva
  • Las interacciones sociales en forma de discusiones en línea, actividades grupales, comunicación cara a cara, ya sea a través de teleconferencias o bien, en algunas sesiones presenciales, tienen especial relevancia para los estudiantes.
  • Los estudiantes además enfatizan la necesidad de crear conocimiento activo en contextos argumentativos a partir de la discusión y el tratamiento de temas controversiales como parte del curso.


Campo 3

3. Tecnología 3.1. Capacidad de adaptación y personalización
3.2. Posibilidades de comunicación sincrónica
3.3. Disponibilidad de contenidos
  • De acuerdo con la opinión de los estudiantes, una plataforma de aprendizaje debería proporcionar, como requisitos mínimos, capacidad de adaptación, la posibilidad de comunicación sincrónica y la disponibilidad de contenidos en diferentes formatos.


Campo 4

4. Costo-Beneficio 4.1. Expectativas de flexibilidad
4.2. Esfuerzo individual
4.3. Costo económico
4.4. Beneficios prácticos
4.5. Interés en el uso de Internet
  • La evaluación de costos y beneficios es un factor que determina el juicio de calidad de los estudiantes. Esta evaluación tiene que ver, principalmente, con las expectativas que tienen en relación con la configuración del curso. Los costos y el esfuerzo que puede demandar una experiencia de aprendizaje para los estudiantes tiene que estar justificada por los beneficios y los resultados positivos que puedan obtener de la misma.
  • La individualidad del estudiante se manifiesta en sus expectativas de encontrar un curso flexible en cuanto al tiempo e individualizado en cuanto a su estructura. Por otra parte, los estudiantes esperan un beneficio práctico (adquisición de destrezas, familiaridad con herramientas tecnológicas, etc.) para su vida laboral diaria ya que invierten esfuerzo y, en algunos casos, dinero cuando experimentan una capacitación en línea.


Campo 5

5. Información disponible 5.1. Asesoramiento
5.2. Información acerca del proveedor
5.3. Información sobre los objetivos y el contenido del curso
  • La disponibilidad de información antes de comenzar el curso es otro campo de calidad que los estudiantes tienen en cuenta. Resulta crucial, entonces, el fácil acceso a información estándar, formal y detallada acerca del proveedor y los tutores así como también el asesoramiento acerca de los contenidos del curso, la metodología de aprendizaje, el cronograma, la certificación, los aspectos técnicos, etc.


Campo 6

6. Estructura del curso 6.1. Apoyo personalizado durante el curso
6.2. Introducción a aspectos técnicos y al contenido del curso
6.3. Evaluación
  • La mayor parte de los estudiantes valoran el apoyo personal como parte de la estructura del curso, una lección introductoria que presente el contenido y aspectos tecnológicos del curso y la posibilidad de tomar exámenes. También, señalan que todo esto podría potenciarse aún más a través de algunas sesiones presenciales (blended learning).


Campo 7

7. Aspectos didácticos 7.1. Materiales y recursos de consulta adicionales
7.2. Materiales de presentación multimedia
7.3. Material del curso estructurado y orientado hacia un objetivo
7.4. Aprendizaje significativo
7.5. Feedback sobre el progreso
7.6. Actividades personalizadas
  • Este último campo de calidad incluye dimensiones tales como el acceso a recursos adicionales sobre las temáticas del curso, el uso de una variedad de materiales multimedia, la orientación hacia un objetivo, la posibilidad de adquirir destrezas que permitan ser más competentes, la integración de exámenes que proporcionen un feedback sobre el progreso y tareas diseñadas especialmente para atender las necesidades y objetivos de formación específicos.


Algunas ideas y posibles aplicaciones

Considero que toda esta información podría contribuir mucho al diseño instruccional y podría aplicarse, por ejemplo, para:

  • Desarrollar una lista de puntos a tener en cuenta en las primeras etapas del diseño y, posteriormente, en una evaluación interna del curso.
  • Evaluar las preferencias de los estudiantes como parte del análisis de necesidades inicial.
  • Preparar un informe aún más detallado acerca de lo que puede ofrecer un curso para satisfacer las demandas de los estudiantes.
  • Facilitar una herramienta de evaluación estándar para que la institución, el departamento de capacitación y/o los estudiantes puedan juzgar mejor los aportes del curso una vez finalizado.
  • Definir claramente el rol del tutor, la tecnología, los materiales, etc.
  • Definir claramente lo que se entiende por calidad en e-elearning.


¿Podrías pensar en alguna otra aplicación para estos resultados? No te olvides de dejar tus comentarios.


Referencia

  • Ehlers, U.D. y Pawlowski, J. M. (2006). Myths and realities in learner oriented e-learning-quality (Mitos y realidades en la calidad de e-learning orientada al estudiante). En Handbook on quality and standardization in e-Learning, Capítulo 24 (págs. 376-381). Springer, Alemania.

Elearning: ¿un mercado en crecimiento o una visión utópica?


10 realidades

Sinopsis

  1. Los conocimientos y la capacitación pasan a ser rápidamente obsoletos. Pensemos en áreas como el marketing y la tecnología (solo por nombrar algunas), donde los avances vertiginosos requieren la actualización y la adaptación constante de la información disponible. Hoy por hoy, la capacitación, el intercambio de información, la promoción, entre otras actividades, solo pueden efectivizarse a través de tecnología.
  2. Necesidad de una capacitación just-in-time. Todos somos testigos y partícipes del ritmo de vida acelerado que caracteriza nuestra sociedad. Es así, como el profesional actual busca la “comodidad” a través de estrategias de capacitación just-in-time, es decir, estrategias que le permitan aprender rápidamente en el contexto de su trabajo. De nuevo, las tecnologías educativas nos permiten impartir este tipo de capacitación por medio de cursos de e-learning. A través de una intranet o de un “portal,” por ejemplo, puede ofrecerse un catálogo de cursos que aborden diferentes temáticas y que el empleado puede consultar “a gusto y piacere.” De una manera más tradicional, digamos a partir de cursos del tipo in-company, no se alcanza tal flexibilidad y reutilización de los contenidos.
  3. Acceso a Internet en expansión. Podríamos decir que Internet es una de las máximas expresiones de revolución tecnológica con un impacto significativo en diversos ámbitos y con la capacidad de cambiar los hábitos cotidianos de las personas. En la Argentina, el porcentaje de usuarios de Internet asciende al 50 por ciento de la población, unos 20 millones de personas, de acuerdo con un sondeo privado realizado por la consultora Prince & Cooke. Por su parte, estadísticas del Indec muestran que los accesos residenciales se incrementaron 18,1% desde marzo de 2009 a marzo 2010 mientras que los accesos en organizaciones aumentaron 48,1% durante el mismo período. Este incremento podría allanar el terreno para proyectos de e-learning más ambiciosos, como el uso de dispositivos móviles para impartir contenidos (mobile learning) en los lugares más remotos de nuestro país. Cabe destacar aquí también el programa “Conectar Igualdad,” impulsado por el gobierno nacional y que pretende entregar netbooks a tres millones de estudiantes secundarios con el objetivo de posibilitar el uso de tecnología en el aula y reducir así la brecha digital.
  4. Las empresas buscan maneras accesibles de satisfacer las necesidades de aprendizaje de trabajadores distribuidos en distintos puntos geográficos. Ya sea a través del blended learning o propuestas de e-learning tales como implementación de plataformas para la administración de contenidos y la educación a distancia, ensamblaje de módulos reutilizables (objetos de aprendizaje), teleconferencias, aplicaciones pedagógicas a través de las redes sociales, etc, la tecnología activa y facilita el aprendizaje sin limitaciones de tiempo y/o espacio.
  5. Brechas en el desarrollo de destrezas específicas impulsan nuevos modelos de enseñanza. Existen enormes brechas de conocimiento en los sistemas educativos actuales que demandan una reforma. Considero que el uso sistemático de la tecnología tanto por parte del instructor como del estudiante y el desarrollo de destrezas cognitivas para la resolución de problemas son las falencias más serias. Es aquí donde el aprendizaje autónomo, la gestión del conocimiento y el aprendizaje informal (intercambio de soluciones, ideas y opiniones entre colegas) a través del uso de herramientas tecnológicas (tales como foros, software específicos y una amplia variedad de recursos en línea) juegan un papel clave en este cambio de paradigmas educativos que llevan a ver e impartir la educación desde nuevas perspectivas.
  6. Los avances en materia de software permiten la rápida creación de contenidos multimedia interactivos (rapid e-elearning). Herramientas como Articulate® y Microsoft® Learning Content Development System permiten crear un curso de e-learning a partir de una presentación Powerpoint. La utilización de estas herramientas permite transformar una charla informativa en un curso en cuestión de días. Si se busca una mayor complejidad y calidad, también se han desarrollado paquetes integrados de programas como Adobe® e-Learning Suite que abarcan todo el proceso del diseño de cursos. ¿Qué elegiría usted: crear un curso de e-learning reutilizable a partir de la presentación de un especialista o invitar al especialista año tras años para dictar la misma capacitación?
  7. Demanda creciente por un acceso flexible a la capacitación continua. A lo largo de la última década se ha instalado la certeza de que la formación no se restringe a la vida universitaria, sino que la aplicación práctica de ese conocimiento en un puesto de trabajo debe respaldarse con el perfeccionamiento de las habilidades adquiridas. Un profesional que busca perfeccionarse puede beneficiarse gracias a la flexibilidad y variedad que hoy ofrecen los cursos en línea.
  8. El capital intelectual adquiere especial relevancia. Al considerar las tendencias actuales en reclutamiento de personal, podemos observar el fuerte hincapié que se hace en las destrezas y logros de los potenciales empleados. “La capacidad de…” es lo que se busca porque los negocios dependen cada vez más del desempeño eficiente de los empleados, quienes a su vez requieren capacitación constante y de alta calidad (cf. con La especialización profesional como herramienta fundamental en la competitividad de las empresas, más abajo).
  9. Grupos específicos y poblaciones numerosas que demandan conocimientos y destrezas para el siglo XXI. El e-learning tiene múltiples aplicaciones y variaciones, desde tutoriales en línea muy básicos y simples hasta simulaciones complejas que exigen destrezas cognitivas de orden superior. De allí, que las soluciones que pueden ofrecerse dentro de este campo sirven para satisfacer las necesidades de formación de determinados grupos, atender objetivos concretos e impartir contenidos a un gran número de usuarios de una manera más eficaz, menos costosa y a un ritmo relativamente veloz.
  10. La especialización profesional como herramienta fundamental en la competitividad de las empresas. Ser competitivos en un mercado como el actual depende de muchísimas variables y viene determinado por otros tantos factores, pero si hay algo que inevitablemente promueve el crecimiento de las empresas es la especialización profesional. Por esta razón, en los últimos años, ha crecido el número de adeptos a la formación en línea y en consecuencia, se multiplican las ofertas de títulos de Masters, cursos de idiomas y especializaciones a través de Internet. Basta con googlear una institución de prestigio, ya sea local o extranjera, para encontrar un extenso número de propuestas de formación a distancia.


Conclusión

Si pensamos en la tecnología como el uso de información (o conocimiento científico) para resolver problemas prácticos y facilitar tareas cotidianas, entonces podemos decir que no existiría un límite para el mercado de las tecnologías educativas, puesto que el e-learning puede satisfacer las demandas de todas estas realidades. Estos factores son los que motivan el crecimiento de esta industria año tras año y nos conducen a nuevas formas de capacitación y aprendizaje, más creativas, más flexibles, más dinámicas.


Fuente

  • Bielawski, L. & Metcalf, D. (2003). Scope and Applications of e-Learning Systems (en español, Alcance y aplicaciones de los sistemas de e-learning) en Blended Learning, Integrating knowledge, Performance, Support, and Online Learning. Capítulo 1 (págs. 4-8). HRD Press Inc., Amherst, Massachusetts, Estados Unidos.

La capacitación: el último orejón del tarro

1. Ni curso tradicional ni elearning estático

  • La capacitación presencial, en la mayoría de los casos, adquiere la forma de una exposición oral por parte de un instructor y puede constar de eventuales clases prácticas donde los estudiantes aplican los conocimientos adquiridos.
  • Por otra parte, los cursos en línea se diseñan, generalmente, como un todo compuesto de unidades indivisibles. Si bien, algunos pueden incluir subsecciones o módulos, no dejan de ser grandes bloques de contenido estático.
  • En el primer caso, no contamos con una capacitación reutilizable (aunque existen raras excepciones, como por ejemplo la reutilización del video de la charla en instancias de capacitación posteriores). En el segundo caso, carecemos de suficiente flexibilidad. Estas modalidades, entonces, podrían enriquecerse con recursos que podamos utilizar nuevamente y adaptar con cierta facilidad y rapidez, lo cual es económicamente conveniente ya que permite que una intervención formativa perdure.
  • Es por eso que en la actualidad, las prácticas de e-learning parecen migrar hacia el desarrollo de módulos más pequeños que puedan integrarse de maneras diversas para formar diferentes cursos (Wharrad & Leeder, 2003, cit. por Hanewald, 2009: 105). Estos bloques u objetos de aprendizaje representan una opción accesible y dinámica que serviría tanto para reactivar la inversión en la capacitación como para empezar a perderle el miedo al aprendizaje basado en el uso de tecnologías.


2. Adaptación, la clave de la supervivencia

  • Estos bloque de aprendizaje se empaquetan como objetos de aprendizaje que pueden bajarse, modificarse, redireccionarse y usarse en diferentes soportes tales como CD, DVD u otros entornos electrónicos como intranets y sistemas de gestión del aprendizaje (MOODLE, por ejemplo).
  • La característica distintiva de estos objetos de aprendizaje es el hecho de que pueden utilizarse independientemente como una actividad autónoma o como parte de una unidad de trabajo más comprehensiva. Esta última alternativa puede lograrse ensamblando muchos objetos de aprendizaje para formar un grupo de actividades secuenciadas o incorporando un objeto de aprendizaje a un curso ya existente a modo de actualización de datos.
  • Es en esta flexibilidad o capacidad de adaptación donde yace justamente la superioridad de los objetos de aprendizaje en comparación con métodos más tradicionales, ya sea presenciales o en línea (McGreal, 2004, cit. por Hanewald, 2009: 105).


3. Repositorios de conocimiento

  • Los objetos de aprendizaje se guardan en una colección o área de almacenamiento llamado repositorio digital.
  • Los repositorios ayudan a localizar e impartir objetos de aprendizaje. “Un repositorio digital proporciona un mecanismo flexible e independiente de una disciplina específica para almacenar y administrar objetos digitales y, en consecuencia, promueven la integración de conocimientos en entornos de aprendizaje” (Richardson, 2004, cit. por Hanewald, 2009: 107).


4. Flexibilidad e infinidad de posibilidades

  • Los objetos de aprendizaje son bloques modulares de construcción de contenido de aprendizaje digitalizado. Estos bloques estandarizados a través de metadatos garantizan la interoperabilidad, lo cual crea un número ilimitado de posibilidades de construcción de cursos.
  • Los objetos de aprendizaje también pueden utilizarse solo una vez o varias veces. Esta estrategia de uso repetido, o reusabilidad, es lo que permite ahorrar costos, tiempo y esfuerzo.


5. Simplemente, más productividad

  • Las características técnicas dotan a los objetos de aprendizaje con accesibilidad, interoperabilidad, manejabilidad mientras que su adaptabilidad, durabilidad, reusabilidad y recuperabilidad permiten una producción simple, económica y rápida (McGreal, 2004, cit. por Hanewald, 2009: 111).


En síntesis, la construcción paulatina de objetos de aprendizaje que puedan reutilizarse e integrarse de diversas maneras para ofrecer distintos cursos puede convertirse en una opción interesante para aquellas empresas que no quieran sacrificar la capacitación.


Y a vos, ¿qué otras alternativas se te ocurren para promover instancias de formación dentro de tu empresa?


Bibliografía

  • Hanewald, Ria (2009). Learning Objects: Projects, Potentials, and Pitfalls (en español, Objetos de aprendizaje: proyectos, potencialidades y escollos) Capítulo VII, págs. 104-119, en Rita de Cassia, Veiga Marriot y Patricia Lupion Torres (2009) Handbook of Research on e-Learning methodologies for Language Acquisition. Information Science Reference. Hershey, New York.