marzo 17th, 2011
El desafío de diseñar buen elearning
“Los diseños exitosos no solo imparten conocimiento, sino que también preparan al estudiante para actuar en el momento adecuado” (M. Allen, 2008).
La formación tradicional se ha visto complementada y ha dado lugar a una nueva modalidad de instrucción: el blended-learning. En este contexto, la tecnología comienza a jugar un papel central al traer aparejada una serie de ventajas pedagógicas y logísticas que, sin lugar a dudas, mejoran las prácticas educativas: capacidades de almacenamiento, una presentación innovadora de contenidos formativos y nuevas herramientas de comunicación.
Como resultado de este proceso de cambio, en la actualidad, se está evolucionando hacia un modelo de formación a medida que proporcione la máxima flexibilidad, personalización y comodidad de impartición, con contenidos específicos adaptados a las necesidades formativas de los alumnos y fácil acceso, optimizando el tiempo, sin desplazamientos, sin merma de la productividad del trabajador y a un menor costo (Car & Revuelta: 2008). En definitiva, minimizando cualquier repercusión negativa sobre la empresa y beneficiando a los empleados a través de una capacitación acorde con su realidad.
Hoy por hoy, las dinámicas pedagógicas y metodológicas adoptan un nuevo rumbo a fin de incluir en los programas de capacitación tradicionales contenidos interactivos, instancias de colaboración y acceso a una inmensa variedad de recursos. En los cursos de e-learning actuales, por ejemplo, se enseña a través de la acción en situaciones concretas y el examen práctico de errores, lo cual facilita el desarrollo de habilidades y destrezas de los alumnos. Por otra parte, la modalidad de blended-learning comienza a tener mayor protagonismo, al combinar la formación en línea con sesiones presenciales, creando entornos multimedia que facilitan y fomentan la asimilación de contenidos relevantes y la interacción. La implementación de entornos de aprendizaje interactivos o proyectos de e-learning es una tendencia en ascenso entre las empresas. Además, estas empresas buscan asesoramiento y gestión de profesionales externos, por lo que se observa una competencia creciente en cuanto a propuestas de formación y una rápida expansión del sector compuesto por proveedores de e-learning.
De acuerdo con el «Estudio de las necesidades de formación de las organizaciones en España 2005», realizado por Millward Brown (cit. por Car & Revuelta: 2008), el 95% de las empresas en España considera que la formación en línea no es una moda pasajera. Se destaca asimismo el alto porcentaje de empresas (casi el 80%) que considera que las herramientas de e-learning proporcionan contenidos formativos adaptados a sus necesidades. Actualmente, se calcula que un 95% de las grandes corporaciones tiene iniciativas de e-learning en marcha y un 54% de las empresas con más de 250 empleados ya están utilizando aplicaciones de e-learning para sus procedimientos de capacitación. Las tendencias apuntan, además, hacia una expansión de la formación en línea en el mundo empresarial, puesto que un 80% de los directivos consultados en el citado informe declararon estar dispuestos a contratar servicios de e-learning en un futuro próximo.
Los avances en el campo del e-learning han llevado, además, a una investigación continua de nuevas metodologías con el objetivo de mejorar la distribución de los contenidos. Así, surge un nuevo método de formación: el m-learning (del inglés mobile-learning) o aprendizaje electrónico móvil. Esta innovadora forma de enseñanza utiliza dispositivos de última generación, tales como laptops, teléfonos móviles, agendas electrónicas, tablet PCs, pocket PCs, iPods y todo dispositivo de mano que tenga alguna forma de conectividad inalámbrica, para que el estudiante tenga acceso fácil e inmediato a los contenidos de formación.
Por último, no sólo los avances tecnológicos influyen en los nuevos modelos de enseñanza, sino que también la evolución de Internet, más específicamente el surgimiento de la Web 2.0. La Web 2.0 consiste en trabajar de una manera mucho más abierta y colaborativa, con herramientas que permiten que el usuario proporcione el contenido. Junto con este «nuevo» concepto, también se ha comenzado a hablar del e-learning 2.0. El experto en aprendizaje organizacional, capacitación y e-learning, Josh Bersin (cit. por Car & Revuelta, 2008), ha comenzado a utilizar incluso el término e-learning 3.0. Bersin distingue entre:
Teniendo en cuenta que la tecnología potencia los procesos de enseñanza-aprendizaje a través de la construcción de escenarios basados en problemas reales donde los alumnos piensan en forma crítica y que estamos experimentando un salto cuántico desde sistemas cerrados a sistemas abiertos, flexibles, adaptables, dinámicos y «conectados», sólo nos queda preguntar: ¿Te vas a quedar afuera de esta oportunidad?
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