Mayra Villar | 9 de septiembre de 2011
E-colaboración: la tecnología al servicio de la comunicación y el aprendizaje
Cuando consideramos que el aprendizaje esmás que un fin en sí mismo y éste se transforma en un medio para la adquisición de nuevos conocimientos y/o el aumento de la productividad de individuos y equipos de trabajo, es crucial encontrar un punto de integración entre experiencias formales y actividades de aprendizaje informal (Giannatelli, 2011). La e-colaboración es ese punto de integración en contextos de educación convencional, aprendizaje continuo y capacitación laboral.
El aprendizaje informal —es decir, ese conjunto de actividades diarias no estructuradas que nos enseñan nuevas competencias y nos permiten poner en práctica ciertos conocimientos— es una estrategia que permite tanto abaratar costos comolograr eficiencia. En instituciones y empresas esta modalidad permite aprovechar mejor los recursos internos, hacer más dinámico el flujo de la información y promover una comunicación más significativa entre distintos agentes.

Figura 1: La convergencia de e-learning y de e-colaboración.
- A través de Wikis y plataformas educativas como Moodle se pueden compartir conocimientos, procedimientos y herramientas operacionales para desarrollar una base de conocimiento propia de cada área funcional.
- Cuando se desarrolla un proyecto entre grupos de trabajo, se pueden utilizar sitios como del.icio.us y diigo a fin de “etiquetar” y compartir la información útil y así establecer una base de referencia estándar.
- También se pueden gestionar comunidades de prácticas organizando reuniones en línea a través de herramientas como Meet-o-Matic y Google Calendar para, luego, interactuar de manera sincrónica a través de Skype.
- Para compartir información operacional y monitorear las actividades de grupo de trabajo Google Docs y el sitio Drive HQ (que permite crear un servidor FTP en la “nube”) son herramientas sumamente eficaces. En mis experiencias personales con instituciones educativas y empresas, estas herramientas tienen una evaluación muy positiva, puesto que aumentan la motivación para el trabajo en equipo y mejoran la gestión de los documentos.
- Herramientas como CMap son también muy útiles durante las etapas iniciales de proyectos colaborativos para sesiones de “lluvia de ideas” y diseño así como también para llevar un registro del intercambio de ideas, la asignación de tareas, la conformación de grupos de trabajo, etc.
Todas estas herramientas promueven el aprendizaje y la colaboración permitiendo la construcción y actualización de contenidos de una manera eficiente y a través de un formato multimedia. Trabajar colaborativamente dentro de las instituciones y las empresas crea un compromiso activo del capital humano para compartir el conocimiento y difundir las buenas prácticas (Giannatelli, 2011). De esta manera surgen nuevas formasde comunicación creativa en pos de la optimización del flujo de la información.
Fuentes
Etiquetas: aprendizaje, comunicacion, e-colaboracion, elearning, tecnologia
Esta entrada se publicó , el Viernes, 9 de septiembre de 2011 a las 3:42 pm horas y está guardada en Elearning. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada en el RSS 2.0.
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